
Los puntos básicos y los puntos porcentuales son unidades empleadas para describir variaciones en porcentajes. Un punto porcentual representa la diferencia directa entre dos porcentajes; por ejemplo, pasar del 5 % al 6 % supone un incremento de 1 punto porcentual. Un punto básico es una unidad más precisa: 1 punto básico equivale a 0,01 %. Por tanto, un aumento de 100 puntos básicos equivale a un aumento de 1 punto porcentual.
Puedes compararlos con las divisiones de una regla: los puntos porcentuales serían los centímetros y los puntos básicos, los milímetros. Los puntos básicos permiten expresar cambios exactos en tasas, comisiones o rendimientos. Para comparaciones simples entre ratios, los puntos porcentuales resultan más intuitivos.
La diferencia principal está en su significado y precisión. El punto porcentual señala la diferencia absoluta entre dos porcentajes. El punto básico subdivide esa escala en incrementos de 0,01 %, ideal para expresar ajustes pequeños con máxima exactitud.
Por ejemplo, si una tasa de interés sube del 2 % al 2,25 %, el aumento es de 0,25 puntos porcentuales o 25 puntos básicos. Si hablamos de “variación porcentual”, nos referimos al cambio relativo respecto al valor original: un incremento de 0,25 % desde 2 % es una variación porcentual del 12,5 %, distinta a un punto porcentual.
Recuerda estas equivalencias: 1 punto porcentual = 1 % = 100 puntos básicos; 1 punto básico = 0,01 % = 0,0001 (en formato decimal).
Paso 1: Determina si analizas la diferencia entre dos porcentajes (usa puntos porcentuales) o un ajuste fino en una tasa (usa puntos básicos).
Paso 2: Para convertir una diferencia porcentual a puntos básicos, multiplica el porcentaje por 100. Por ejemplo, una diferencia de 0,25 % equivale a 25 puntos básicos.
Paso 3: Para convertir puntos básicos en porcentaje, divide el número de puntos básicos por 100. Por ejemplo, 20 puntos básicos equivalen a 0,20 %.
Ejemplos:
En mercados cripto, la información sobre comisiones como las comisiones de transacción y las tasas de financiación de contratos perpetuos suele expresarse en puntos básicos para destacar cambios mínimos. Al comparar rendimientos o proporciones, se emplean más los puntos porcentuales.
Las tasas de financiación son comisiones periódicas entre posiciones largas y cortas para mantener los precios de los contratos alineados con el spot. Por ejemplo, si una tasa de financiación pasa de 0,01 % a 0,03 %, es un aumento de 2 puntos básicos (0,02 puntos porcentuales). En una posición nominal de 10 000 USDT, una diferencia de 0,02 % implica pagar 2 USDT adicionales por liquidación.
Si una comisión de trading baja de 0,10 % a 0,08 %, el descenso es de 0,02 puntos porcentuales o 2 puntos básicos. Para un volumen de 100 000 USDT, el coste pasa de 100 USDT a 80 USDT, ahorrando 20 USDT.
APY (rendimiento porcentual anual), que incluye el interés compuesto, podría subir de 5,00 % a 5,20 %. Esto supone un aumento de 0,20 puntos porcentuales o 20 puntos básicos.
En anuncios o páginas de comisiones de Gate, observa tanto las unidades como el concepto al que se refieren:
Paso 1: Revisa la unidad. “Puntos básicos” siempre indica incrementos de 0,01 %; “puntos porcentuales” es la diferencia numérica directa entre dos porcentajes.
Paso 2: Revisa el contexto. Las tasas de financiación, comisiones y tasas de préstamo suelen usar puntos básicos; los cambios en rendimiento o proporción emplean puntos porcentuales.
Paso 3: Convierte y evalúa el impacto sobre tu posición o volumen de trading para estimar costes o rendimientos reales, considerando el periodo de liquidación y si el cambio es puntual o recurrente.
Desde 2026, los principales exchanges y brokers emplean los “puntos básicos” en anuncios de ajustes de tasas y comisiones para comunicar cambios mínimos con precisión.
Cada punto básico puede repercutir directamente en tus costes o rendimientos. Un aumento de 10 puntos básicos en las tasas de préstamo puede parecer pequeño, pero se acumula si empleas alto apalancamiento o grandes posiciones.
Ejemplo: Si la tasa anual de préstamo sube de 8,00 % a 8,10 % (+10 puntos básicos) en un préstamo de 50 000 USDT, el interés anual aumenta en 50 USDT. Si tu tasa de financiación sube otros 5 puntos básicos, el efecto combinado incrementa aún más el coste total. Interpretar mal estas unidades puede llevar a errores de riesgo: revisa siempre los anuncios y recalcula antes de operar.
No, no son equivalentes.
Ejemplo: Si una tasa pasa de 2,00 % a 2,25 %, la diferencia es de 0,25 puntos porcentuales (25 puntos básicos). Sin embargo, la variación porcentual es (0,25 % ÷ 2,00 %) = 12,5 %. Confundir “12,5 %” con “12,5 puntos porcentuales” supondría sobrestimar el cambio.
Error n.º 1: Tratar “sube un 10 %” como “sube 10 puntos porcentuales”. Si el rendimiento sube de 10 % a 11 %, solo ha subido un punto porcentual, no diez.
Error n.º 2: Confundir “10 puntos básicos” con “10 %”. Diez puntos básicos equivalen solo a 0,10 %, no a diez por ciento.
Error n.º 3: Usar puntos básicos para movimientos de precio. Los puntos básicos se emplean en tasas, comisiones y rendimientos; los cambios de precio deben expresarse en porcentajes o cantidades para mayor claridad.
Error n.º 4: Ignorar los periodos de liquidación. Las tasas de financiación se liquidan periódicamente: el mismo cambio en puntos básicos puede tener impactos distintos según el tiempo que mantengas la posición.
Los puntos básicos y los puntos porcentuales cumplen funciones diferentes: precisión (“punto básico”, donde un punto porcentual = 100 puntos básicos = 1 %) frente a diferencia directa (“punto porcentual”). Utiliza puntos básicos para ajustes exactos en tasas y comisiones; emplea puntos porcentuales para comparaciones simples de rendimientos o proporciones. En la práctica, identifica siempre la unidad y su aplicación, calcula el efecto sobre tu posición o importe de transacción y ten en cuenta los ciclos de liquidación y fechas efectivas en los anuncios. Comprender y usar correctamente estos términos te ayudará a evitar errores de riesgo y a interpretar actualizaciones de tasas y comisiones con precisión.
Un punto básico equivale a 0,01 %. Es decir, hay 100 puntos básicos en un uno por ciento. El concepto “punto básico” se emplea en finanzas para expresar cambios mínimos en porcentajes con precisión. Por ejemplo, si una tasa de interés sube de 3 % a 3,25 %, se dice que ha subido 25 puntos básicos en vez de “0,25 %”, lo que clarifica la comunicación.
Los puntos básicos permiten expresar con máxima precisión pequeños cambios en comisiones de trading y tasas de financiación, evitando malentendidos. Por ejemplo, una comisión de trading de “0,05 %” puede ser confusa, pero “50 puntos básicos” es inmediato y claro. En las plataformas de spot, derivados y préstamos de Gate, las tasas suelen mostrarse en puntos básicos como estándar sectorial para facilitar el cálculo exacto de costes.
No, son conceptos diferentes.
Recuerda la fórmula: Puntos básicos ÷ 100 = Porcentaje (%). Al contrario: Porcentaje × 100 = Puntos básicos. Por ejemplo, una comisión de “0,05 %” multiplicada por 100 equivale a “50 puntos básicos”. Si ves “250 puntos básicos”, divide por 100: es “2,5 %”. Las calculadoras y las interfaces de trading de Gate suelen mostrar ambas unidades automáticamente, pero saber cómo convertir te permite verificar tus cálculos de costes al instante.
Compara el número de puntos básicos: cuanto menor sea el número, menor será el coste de interés. Por ejemplo, si Gate ofrece una tasa anual de “500 puntos básicos” (5 %) y otra plataforma “600 puntos básicos” (6 %), Gate es más barato por 100 puntos básicos. Ten en cuenta que algunos servicios alternan entre porcentajes y puntos básicos: convierte todo a la misma unidad antes de comparar para evaluar el coste real.


