El fundador de Cardano, Charles Hoskinson, afirma que años de marketing y propaganda han dejado a la comunidad de XRP con dificultades para pensar de forma crítica.
El fundador de Cardano, Charles Hoskinson, arremetió contra la comunidad de XRP, llamando a sus miembros “malvados” y acusándolos de carecer de habilidades de pensamiento crítico. Si bien expresó su apoyo a Ripple en su batalla contra la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (U.S. Securities and Exchange Commission, SEC), Hoskinson subrayó que Cardano no brindó respaldo financiero porque Ripple ya estaba bien financiada.
Sus comentarios llegaron en un video publicado en X, en respuesta a las acusaciones de que no respaldó al CEO de Ripple, Brad Garlinghouse, y a su equipo durante la lucha legal de la empresa. El catalizador principal de esta disputa es un profundo desacuerdo filosófico sobre los esfuerzos de cabildeo de Brad Garlinghouse. Hoskinson alega que el CEO de Ripple está impulsando una versión de la Ley CLARITY, una pieza de legislación que, según él, trataría por defecto como valores a los nuevos proyectos de cripto, a menos que se demuestre lo contrario.
Según Hoskinson, esta legislación “eliminaría la competencia” para actores establecidos como Ripple y avanzaría su línea de resultados en lugar de la causa colectiva de la industria. Sin embargo, los partidarios de XRP han respondido, acusando a Hoskinson de celos y de abandonar a Ripple mientras esta gastaba 200 millones de dólares luchando contra la SEC.
Mientras tanto, en su video, Hoskinson retomó críticas de larga data sobre el enorme pre‑mine de Ripple, afirmando que los fundadores se otorgaron decenas de miles de millones de dólares y no necesitaban ayuda externa.
“La Organización Ripple se dio un pre‑mine monstruoso. Eso es un hecho. Es como decenas de miles de millones de dólares a los que tienen acceso. No necesitaban dinero”, afirmó Hoskinson.
Lo contrastó con el lanzamiento de Cardano, diciendo que no se asignó el 70% del suministro de ADA. Hoskinson también repitió su argumento de que Ripple no lucha por la industria más amplia de las criptomonedas y sugirió que años de exposición a las redes sociales y al “periodismo amarillo” han dejado a la comunidad de XRP incapaz de separar los argumentos de las personas que los hacen.