BlockBeats informa que, el 2 de abril, el agente de “BTC OG Insider Gigante Ballena” Garrett Jin publicó que: “El discurso nacional de Trump equivale a una promesa de guerra caliente; la escalada del conflicto ya es irreversible. Desde el estallido de la guerra, cada una de las decisiones importantes que hemos tomado se ha confirmado: no hay un plan de salida de la guerra, no hay una solución para el Estrecho de Ormuz, el déficit de suministro de petróleo quedó al descubierto y el riesgo de los países importadores se hizo evidente. El breve rebote optimista de esta semana encaja perfectamente con lo esperado: se trata de un apretón de corto plazo basado en posiciones, no de un cambio en los fundamentos. Luego, Trump dio un discurso a nivel nacional.
El discurso transmite dos señales. Por un lado, Trump afirma que la acción militar “está casi terminada” y proporciona un calendario de 2–3 semanas; por otro, amenaza con atacar la infraestructura eléctrica de Irán, “un golpe extremadamente duro”, si no se alcanza un acuerdo. La reacción del mercado refleja ambas caras: el precio del petróleo subió más de 6% (refleja la escalada del conflicto) y el dólar se debilitó (refleja expectativas de una posible salida).
Nuestra interpretación es: la formulación de “está casi terminada” es principalmente una postura política interna, mientras que la amenaza de escalada es la señal real de acción. Cuando se envía el tercer grupo de ataque de un portaaviones y se amenaza con destruir la red eléctrica de un país, la dirección ya queda clara. La semana pasada propusimos que la Pascua podría marcar el punto sin retorno para la escalada de una guerra caliente. Tras este discurso, estamos más cerca de ese umbral de lo que la mayoría de la gente cree. El mercado aún no ha puesto precio a esta irreversibilidad. Sin rodeos: una vez que se elige la guerra caliente, no se puede deshacer. El mundo atraviesa una transformación estructural y la mayoría de los participantes del mercado aún no ha comenzado a fijar precios.”