Los recientes ataques al sistema Pix por parte del gobierno de EE. UU. evolucionaron hasta una situación que podría inclinar la balanza hacia cualquiera de los candidatos antes de las próximas elecciones, y el presidente Lula lidera en los mercados de predicción por un margen reducido.
Pix, una de las mayores redes de pagos instantáneos del mundo, se ha convertido en un tema significativo en Brasil a medida que se acercan las próximas elecciones presidenciales.
El sistema, que cuenta con más de 175 millones de usuarios, ahora está en el foco político, ya que un informe reciente de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) ha planteado preocupaciones sobre el mayor uso de esta red y su impacto en alternativas privadas.
El informe afirma que “los representantes de la industria en Estados Unidos han expresado su preocupación por que el Banco Central favorece a Pix, lo que perjudicaría a los proveedores estadounidenses de servicios de pagos electrónicos. Además, el Banco Central exige a las instituciones financieras con más de 500,000 cuentas que adopten el uso de Pix.” Grandes gigantes del crédito, como Visa y Mastercard, estarían impulsando medidas para llevarlos a un nivel de paridad con Pix.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha defendido Pix, incluso si las autoridades de EE. UU. pudieran sancionarlo en el futuro, ya que podría distorsionar el comercio internacional debilitando el dólar.
Lula afirmó:
“Lo importante que queremos decirle a cualquiera que quiera escuchar es: Pix pertenece a Brasil, y nadie, nadie, nos va a hacer cambiar Pix por el servicio que presta a la sociedad brasileña.”
Más tarde, varias publicaciones en redes sociales acusaron al senador y candidato presidencial Flavio Bolsonaro de buscar poner fin al sistema Pix, visto como un aliado natural del presidente Trump y del gobierno estadounidense. No obstante, Bolsonaro negó rápidamente estas acusaciones y afirmó que Pix era “ya un activo brasileño, un legado muy importante creado por el presidente Jair Messias Bolsonaro.”
Al mismo tiempo, Bolsonaro acusó al presidente Lula de tener la intención de gravar las transacciones de Pix. “Con Bolsonaro, Pix es gratuito, sin impuestos. Pero el sueño del PT y de Lula es gravar Pix”, subrayó.
Premio Nobel Paul Krugman elogió Pix, llamándolo el “futuro del dinero”, destacando que los actores financieros establecidos tienen demasiado poder y no permitirían que un sistema público compita con sus productos.