La robótica siempre ha estado limitada por algo mucho más fundamental que la mecánica o la potencia de procesamiento: la fragmentación.
Cada robot existe en aislamiento. Cada uno opera dentro de: • Su capa de software propietario • Su infraestructura de hardware cerrado • Su marco de inteligencia aislada
Esta arquitectura aislada es el verdadero cuello de botella. Hasta que los robots puedan liberarse de estas paredes y aprovechar ecosistemas compartidos, seguiremos golpeando el mismo techo. El avance no vendrá de chips más rápidos o mejores servos, sino de abrir la pila de inteligencia.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
La robótica siempre ha estado limitada por algo mucho más fundamental que la mecánica o la potencia de procesamiento: la fragmentación.
Cada robot existe en aislamiento. Cada uno opera dentro de:
• Su capa de software propietario
• Su infraestructura de hardware cerrado
• Su marco de inteligencia aislada
Esta arquitectura aislada es el verdadero cuello de botella. Hasta que los robots puedan liberarse de estas paredes y aprovechar ecosistemas compartidos, seguiremos golpeando el mismo techo. El avance no vendrá de chips más rápidos o mejores servos, sino de abrir la pila de inteligencia.