La semana de negociaciones en Wall Street reveló un Bitcoin oscilando próximo a los US$ 92 mil, mientras indicadores técnicos envían señales contradictorias sobre la próxima dirección del activo. La criptomoneda cerró con una caída del 2,16% en las últimas 24 horas, reflejando un mercado dividido entre compradores y vendedores.
Capitulación de mineros acelera reorganización de la red
La red Bitcoin atraviesa un momento crítico de reestructuración. Datos de VanEck indican una caída del 4% en la tasa de hash, el movimiento más pronunciado desde el primer semestre de 2024. Este descenso está directamente relacionado con cambios geopolíticos y económicos en la minería global.
En China, aproximadamente 400 mil máquinas fueron desconectadas en la provincia de Xinjiang en solo 24 horas, eliminando cerca de 1,3 GW de capacidad de red. ¿La razón? La redistribución de energía a centros de datos de inteligencia artificial, que actualmente ofrecen retornos superiores a los de la minería cripto. Matthew Sigel y Patrick Bush advierten que hasta un 10% de la tasa de hash global podría sufrir una pérdida permanente.
Esta reorganización concentra el poder de minería en operadores con acceso a energía más eficiente y barata, aumentando significativamente las barreras de entrada del sector. Para el equipo Bitmain S19 XP, el precio de equilibrio de electricidad cayó de US$ 0,12 a US$ 0,077 por kWh en un año—reducción del 36%. Operaciones fuera de este patrón enfrentan riesgo de inviabilidad económica.
Posiciones vendidas institucionales y liquidez reducida
Grandes inversores posicionaron apuestas vendidas en Bitcoin, Ether y Solana por un total aproximado de US$ 250 millones. El movimiento representa una estrategia defensiva contra posibles correcciones, no necesariamente una apuesta agresiva contra el mercado.
El impacto de estas posiciones cobra relevancia en un escenario de liquidez comprimida. La proximidad del fin de año llevó a muchos operadores a reducir exposición para preservar ganancias acumuladas. Este comportamiento estacional drena capital y amplía la sensibilidad del mercado a operaciones de menor volumen.
Según análisis de expertos, el Bitcoin tiende a mantenerse consolidado mientras la resistencia no sea recuperada con un aumento sustancial de volumen. Sin ese catalizador, el precio continúa probando zonas de soporte inferiores en busca de demanda suficiente para equilibrar la oferta disponible.
A pesar de la presión en el precio spot, indicadores de momentum comienzan a revelar configuraciones constructivas. En el gráfico de tres días, el Índice de Fuerza Relativa (RSI) registra mínimos más altos mientras el precio forma mínimos más bajos—una divergencia alcista clásica.
Esa misma divergencia aparece en la relación BTC/XAU con el oro. Mientras el metal precioso se acerca a US$ 4.500 por onza, renovando máximas históricas, el Bitcoin pierde valor relativo. Esta compresión técnica sugiere posible reposicionamiento de carteras.
En el gráfico de cuatro horas, rechazos recurrentes ocurren en las medias móviles simples y exponenciales de 200 períodos. Esa zona actúa como resistencia dinámica que delimita el control a medio plazo. Mientras el precio permanezca por debajo de esas medias, la probabilidad de continuidad lateral o nuevas pruebas de soporte sigue elevada.
Historial de recuperación post-capitulación minera
Históricamente, caídas en la tasa de hash han sido seguidas por retornos positivos del Bitcoin en el 65% de los casos tras 90 días. En períodos de contracción de 90 días, el retorno medio en seis meses alcanzó el 72%, sugiriendo que la capitulación de mineros suele coincidir con el agotamiento de la presión vendedora.
La volatilidad realizada de 30 días superó el 45%, nivel no observado desde abril de 2025. Esa oscilación obliga a operadores menos eficientes a desconectar equipos para evitar pérdidas operativas. Este proceso de selección natural tiende a reducir la presión de venta estructural a medio plazo.
Apoyo estatal y futura concentración de la minería
VanEck estima que al menos 13 países ya participan en la minería de Bitcoin con algún grado de apoyo estatal, buscando soberanía energética o monetaria. Esta diversificación geopolítica ofrece cierta resiliencia al ecosistema de minería.
La semana de Navidad mantiene la liquidez comprimida, lo que puede amplificar tanto movimientos de continuación como reacciones rápidas a datos macroeconómicos. El mercado espera una entrada más consistente de capital comprador para romper la consolidación lateral que caracteriza el momento.
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Presión estructural sobre Bitcoin: entre US$ 92 mil y señales técnicas de recuperación
La semana de negociaciones en Wall Street reveló un Bitcoin oscilando próximo a los US$ 92 mil, mientras indicadores técnicos envían señales contradictorias sobre la próxima dirección del activo. La criptomoneda cerró con una caída del 2,16% en las últimas 24 horas, reflejando un mercado dividido entre compradores y vendedores.
Capitulación de mineros acelera reorganización de la red
La red Bitcoin atraviesa un momento crítico de reestructuración. Datos de VanEck indican una caída del 4% en la tasa de hash, el movimiento más pronunciado desde el primer semestre de 2024. Este descenso está directamente relacionado con cambios geopolíticos y económicos en la minería global.
En China, aproximadamente 400 mil máquinas fueron desconectadas en la provincia de Xinjiang en solo 24 horas, eliminando cerca de 1,3 GW de capacidad de red. ¿La razón? La redistribución de energía a centros de datos de inteligencia artificial, que actualmente ofrecen retornos superiores a los de la minería cripto. Matthew Sigel y Patrick Bush advierten que hasta un 10% de la tasa de hash global podría sufrir una pérdida permanente.
Esta reorganización concentra el poder de minería en operadores con acceso a energía más eficiente y barata, aumentando significativamente las barreras de entrada del sector. Para el equipo Bitmain S19 XP, el precio de equilibrio de electricidad cayó de US$ 0,12 a US$ 0,077 por kWh en un año—reducción del 36%. Operaciones fuera de este patrón enfrentan riesgo de inviabilidad económica.
Posiciones vendidas institucionales y liquidez reducida
Grandes inversores posicionaron apuestas vendidas en Bitcoin, Ether y Solana por un total aproximado de US$ 250 millones. El movimiento representa una estrategia defensiva contra posibles correcciones, no necesariamente una apuesta agresiva contra el mercado.
El impacto de estas posiciones cobra relevancia en un escenario de liquidez comprimida. La proximidad del fin de año llevó a muchos operadores a reducir exposición para preservar ganancias acumuladas. Este comportamiento estacional drena capital y amplía la sensibilidad del mercado a operaciones de menor volumen.
Según análisis de expertos, el Bitcoin tiende a mantenerse consolidado mientras la resistencia no sea recuperada con un aumento sustancial de volumen. Sin ese catalizador, el precio continúa probando zonas de soporte inferiores en busca de demanda suficiente para equilibrar la oferta disponible.
Divergencias técnicas sugieren debilitamiento vendedor
A pesar de la presión en el precio spot, indicadores de momentum comienzan a revelar configuraciones constructivas. En el gráfico de tres días, el Índice de Fuerza Relativa (RSI) registra mínimos más altos mientras el precio forma mínimos más bajos—una divergencia alcista clásica.
Esa misma divergencia aparece en la relación BTC/XAU con el oro. Mientras el metal precioso se acerca a US$ 4.500 por onza, renovando máximas históricas, el Bitcoin pierde valor relativo. Esta compresión técnica sugiere posible reposicionamiento de carteras.
En el gráfico de cuatro horas, rechazos recurrentes ocurren en las medias móviles simples y exponenciales de 200 períodos. Esa zona actúa como resistencia dinámica que delimita el control a medio plazo. Mientras el precio permanezca por debajo de esas medias, la probabilidad de continuidad lateral o nuevas pruebas de soporte sigue elevada.
Historial de recuperación post-capitulación minera
Históricamente, caídas en la tasa de hash han sido seguidas por retornos positivos del Bitcoin en el 65% de los casos tras 90 días. En períodos de contracción de 90 días, el retorno medio en seis meses alcanzó el 72%, sugiriendo que la capitulación de mineros suele coincidir con el agotamiento de la presión vendedora.
La volatilidad realizada de 30 días superó el 45%, nivel no observado desde abril de 2025. Esa oscilación obliga a operadores menos eficientes a desconectar equipos para evitar pérdidas operativas. Este proceso de selección natural tiende a reducir la presión de venta estructural a medio plazo.
Apoyo estatal y futura concentración de la minería
VanEck estima que al menos 13 países ya participan en la minería de Bitcoin con algún grado de apoyo estatal, buscando soberanía energética o monetaria. Esta diversificación geopolítica ofrece cierta resiliencia al ecosistema de minería.
La semana de Navidad mantiene la liquidez comprimida, lo que puede amplificar tanto movimientos de continuación como reacciones rápidas a datos macroeconómicos. El mercado espera una entrada más consistente de capital comprador para romper la consolidación lateral que caracteriza el momento.