El secretario del Tesoro de EE. UU. Bissent reveló recientemente en una entrevista que el gobierno de Estados Unidos ha establecido una reserva estratégica de Bitcoin, no comprará activamente Bitcoin, pero mantendrá los Bitcoin confiscados y no los venderá. Esta declaración marca un cambio importante en la actitud del gobierno estadounidense hacia los activos criptográficos, pasando de la evitación y negación previas a una posesión estratégica clara.
Implicaciones del cambio de política
De la oposición a la posesión
Las declaraciones de Bissent representan un ajuste sustancial en la postura del gobierno de EE. UU. Anteriormente, el gobierno estadounidense adoptaba una actitud prudente o incluso negativa hacia Bitcoin y otros activos criptográficos, pero ahora ha declarado claramente que establecerá una reserva estratégica y la mantendrá a largo plazo, lo cual es una señal política importante.
Este cambio no ocurrió de la noche a la mañana. Según las últimas noticias, el gobierno de EE. UU. posee una cierta cantidad de Bitcoin, principalmente confiscados por las autoridades. La declaración de Bissent en realidad institucionaliza y strategiza esta práctica, reconociendo el valor de Bitcoin como activo.
Significado práctico de la reserva estratégica
Bissent enfatizó que “no comprará Bitcoin”, lo cual es crucial. Esto significa que el gobierno de EE. UU. no entrará activamente en el mercado para impulsar los precios, sino que mantendrá pasivamente los activos existentes. Esta práctica evita sospechas de intervención gubernamental en el mercado y proporciona respaldo institucional al valor a largo plazo de Bitcoin.
El compromiso de no vender a largo plazo es aún más importante. Esto indica que el gobierno de EE. UU. considera Bitcoin como un activo estratégico, similar a las reservas de oro, y no como un producto de comercio. Este cambio de actitud podría influir en la percepción de otros gobiernos sobre los activos criptográficos.
Presión del contexto macroeconómico
Presión fiscal impulsa ajustes en la política
Según información relacionada, EE. UU. enfrenta una presión fiscal significativa en la actualidad. Los ingresos por aranceles han disminuido, pasando de 34,2 mil millones de dólares en octubre a 30,2 mil millones en diciembre, mucho menor que las expectativas iniciales del gobierno. Al mismo tiempo, la deuda pública de EE. UU. continúa creciendo.
En este contexto, la actitud del gobierno hacia diversos activos también está cambiando. Mantener Bitcoin como reserva estratégica puede aumentar los activos sin incrementar el gasto fiscal, beneficiándose además de la apreciación a largo plazo. Es una estrategia fiscal pragmática.
Posición actual de Bitcoin en el mercado
Según los datos más recientes, el precio actual de Bitcoin es de 90,696.20 dólares, con una capitalización de mercado de 1.81 billones de dólares, representando el 58.28% de todo el mercado de criptomonedas. Esta escala y posición de mercado hacen que Bitcoin sea una clase de activo que no puede ser ignorada.
Posibles impactos en el mercado
Mayor reconocimiento institucional
Este cambio de actitud del gobierno de EE. UU. podría elevar aún más el reconocimiento institucional de Bitcoin. Cuando la mayor economía del mundo declara que mantendrá Bitcoin a largo plazo, envía una señal institucional fuerte a las instituciones financieras globales.
Efecto de imitación a nivel nacional
La acción del gobierno de EE. UU. de establecer una reserva estratégica de Bitcoin podría motivar a otros gobiernos a seguir el ejemplo. La expansión de este “reconocimiento a nivel estatal” puede consolidar aún más la posición de Bitcoin como activo soberano.
Resumen
Las declaraciones de Bissent representan un cambio fundamental en la actitud del gobierno de EE. UU. hacia Bitcoin, pasando de la evitación a la posesión estratégica clara. Este cambio político refleja tanto la creciente importancia de Bitcoin en las finanzas globales como la postura pragmática del gobierno estadounidense ante la presión fiscal.
Los puntos clave incluyen: que el gobierno de EE. UU. considera Bitcoin como un activo estratégico y no como un producto de comercio; que el compromiso de mantenerlo a largo plazo proporciona respaldo institucional; que este cambio puede elevar el reconocimiento institucional global de Bitcoin; y que en el futuro se debe seguir la tendencia de otros países y bancos centrales.
Cabe destacar que la Corte Suprema de EE. UU. emitirá una decisión el 9 de enero sobre la legalidad de la política arancelaria del gobierno, lo cual podría influir aún más en la situación fiscal y en las estrategias de asignación de activos del país.
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Bezent declara: ¿Qué significa el cambio de política tras la creación de una reserva estratégica de Bitcoin en Estados Unidos?
El secretario del Tesoro de EE. UU. Bissent reveló recientemente en una entrevista que el gobierno de Estados Unidos ha establecido una reserva estratégica de Bitcoin, no comprará activamente Bitcoin, pero mantendrá los Bitcoin confiscados y no los venderá. Esta declaración marca un cambio importante en la actitud del gobierno estadounidense hacia los activos criptográficos, pasando de la evitación y negación previas a una posesión estratégica clara.
Implicaciones del cambio de política
De la oposición a la posesión
Las declaraciones de Bissent representan un ajuste sustancial en la postura del gobierno de EE. UU. Anteriormente, el gobierno estadounidense adoptaba una actitud prudente o incluso negativa hacia Bitcoin y otros activos criptográficos, pero ahora ha declarado claramente que establecerá una reserva estratégica y la mantendrá a largo plazo, lo cual es una señal política importante.
Este cambio no ocurrió de la noche a la mañana. Según las últimas noticias, el gobierno de EE. UU. posee una cierta cantidad de Bitcoin, principalmente confiscados por las autoridades. La declaración de Bissent en realidad institucionaliza y strategiza esta práctica, reconociendo el valor de Bitcoin como activo.
Significado práctico de la reserva estratégica
Bissent enfatizó que “no comprará Bitcoin”, lo cual es crucial. Esto significa que el gobierno de EE. UU. no entrará activamente en el mercado para impulsar los precios, sino que mantendrá pasivamente los activos existentes. Esta práctica evita sospechas de intervención gubernamental en el mercado y proporciona respaldo institucional al valor a largo plazo de Bitcoin.
El compromiso de no vender a largo plazo es aún más importante. Esto indica que el gobierno de EE. UU. considera Bitcoin como un activo estratégico, similar a las reservas de oro, y no como un producto de comercio. Este cambio de actitud podría influir en la percepción de otros gobiernos sobre los activos criptográficos.
Presión del contexto macroeconómico
Presión fiscal impulsa ajustes en la política
Según información relacionada, EE. UU. enfrenta una presión fiscal significativa en la actualidad. Los ingresos por aranceles han disminuido, pasando de 34,2 mil millones de dólares en octubre a 30,2 mil millones en diciembre, mucho menor que las expectativas iniciales del gobierno. Al mismo tiempo, la deuda pública de EE. UU. continúa creciendo.
En este contexto, la actitud del gobierno hacia diversos activos también está cambiando. Mantener Bitcoin como reserva estratégica puede aumentar los activos sin incrementar el gasto fiscal, beneficiándose además de la apreciación a largo plazo. Es una estrategia fiscal pragmática.
Posición actual de Bitcoin en el mercado
Según los datos más recientes, el precio actual de Bitcoin es de 90,696.20 dólares, con una capitalización de mercado de 1.81 billones de dólares, representando el 58.28% de todo el mercado de criptomonedas. Esta escala y posición de mercado hacen que Bitcoin sea una clase de activo que no puede ser ignorada.
Posibles impactos en el mercado
Mayor reconocimiento institucional
Este cambio de actitud del gobierno de EE. UU. podría elevar aún más el reconocimiento institucional de Bitcoin. Cuando la mayor economía del mundo declara que mantendrá Bitcoin a largo plazo, envía una señal institucional fuerte a las instituciones financieras globales.
Efecto de imitación a nivel nacional
La acción del gobierno de EE. UU. de establecer una reserva estratégica de Bitcoin podría motivar a otros gobiernos a seguir el ejemplo. La expansión de este “reconocimiento a nivel estatal” puede consolidar aún más la posición de Bitcoin como activo soberano.
Resumen
Las declaraciones de Bissent representan un cambio fundamental en la actitud del gobierno de EE. UU. hacia Bitcoin, pasando de la evitación a la posesión estratégica clara. Este cambio político refleja tanto la creciente importancia de Bitcoin en las finanzas globales como la postura pragmática del gobierno estadounidense ante la presión fiscal.
Los puntos clave incluyen: que el gobierno de EE. UU. considera Bitcoin como un activo estratégico y no como un producto de comercio; que el compromiso de mantenerlo a largo plazo proporciona respaldo institucional; que este cambio puede elevar el reconocimiento institucional global de Bitcoin; y que en el futuro se debe seguir la tendencia de otros países y bancos centrales.
Cabe destacar que la Corte Suprema de EE. UU. emitirá una decisión el 9 de enero sobre la legalidad de la política arancelaria del gobierno, lo cual podría influir aún más en la situación fiscal y en las estrategias de asignación de activos del país.