MSCI aplaza la exclusión de las empresas con mayor participación en Bitcoin: el juego de la integración entre finanzas tradicionales y activos criptográficos
El 6 de enero de 2026 por la noche, el gigante de la elaboración de índices MSCI (Morningstar) publicó un anuncio en el que decidió que en la evaluación de febrero de 2026, no se llevará a cabo la propuesta de excluir a las empresas de tesorería de activos digitales (DATs) de su índice global de mercados investibles (GIMI).
Esto significa que las empresas representadas por MicroStrategy (que ha cambiado su nombre a Strategy), que estaban en la lista de vigilancia por poseer una gran cantidad de Bitcoin y otros activos digitales, mantienen temporalmente su lugar en los índices financieros principales. Esta decisión evita una posible retirada masiva de fondos pasivos que podría alcanzar entre 9.000 y 15.000 millones de dólares, brindando un respiro al mercado.
Contexto de la decisión
La decisión de MSCI no es un evento aislado, sino el resultado de un proceso de consulta lleno de negociaciones. La raíz de esta disputa se remonta a octubre de 2025, cuando MSCI presentó una propuesta preliminar que sacudió el mercado. La propuesta principal era excluir de su índice global de mercados investibles a las empresas que poseyeran más del 50% de sus activos en activos digitales. La lógica de la propuesta era que MSCI consideraba que estas empresas se asemejaban más a fondos de inversión que a empresas operativas tradicionales, lo cual entraba en conflicto con el objetivo del índice de reflejar “el rendimiento de empresas operativas investibles”.
La ventana de consulta permaneció abierta hasta finales de 2025, generando intensos debates y reacciones en la industria. Empresas como Strategy, mediante cartas abiertas, defendieron su posición, señalando las múltiples paradojas en la implementación de la propuesta y cuestionando posibles doble estándar.
Suspensión y restricciones
Frente a la fuerte retroalimentación del mercado y a la complejidad de la situación, MSCI finalmente tomó la decisión de “suspender temporalmente” la ejecución de la propuesta en enero de 2026. Esta decisión puede interpretarse como una cautelosa concesión en el proceso de integración de los activos digitales emergentes en el sistema financiero tradicional. Sin embargo, la “luz verde” de MSCI no es incondicional. Al anunciar la suspensión, MSCI también implementó una serie de medidas restrictivas para asegurar que la influencia de estas empresas en el índice no se expanda de manera descontrolada durante este período.
Lo más importante es que MSCI “congelará” la “migración por segmentos de tamaño” de todas estas empresas. Esto significa que, aunque el valor de mercado de una empresa aumente por el alza del precio de Bitcoin y alcance los criterios de grandes capitalizaciones, solo podrá permanecer en su segmento de índice original.
Además, MSCI dejó claro que no aceptará nuevas empresas de este tipo en el índice por el momento. Esto indica que MSCI está buscando tiempo para desarrollar un conjunto de reglas más científicas y amplias que cubran todas las “empresas de tipo inversión”.
Para ilustrar estos cambios, la siguiente tabla resume los puntos clave desde la propuesta hasta la suspensión final:
Item
Propuesta preliminar de octubre de 2025
Decisión final de enero de 2026
Contenido principal
Propuesta de excluir empresas con más del 50% en activos digitales
Suspensión de la exclusión, manteniendo las empresas relacionadas en el índice
Razón principal
Considera que estas empresas se asemejan a fondos de inversión, no a empresas operativas
Reconoce la complejidad de la diferenciación y requiere más investigación y consulta de mercado
Medidas adicionales
Ninguna
Congelación de migraciones por segmentos de tamaño; suspensión de incorporación de nuevas empresas; sin aumento en su factor de peso en el índice
Impacto en el mercado (corto plazo)
Genera volatilidad en los precios de las empresas relacionadas y preocupaciones por salida masiva de fondos pasivos
Elimina temporalmente la crisis de liquidez, brindando certeza al mercado; el precio de Strategy subió un 6.6% en operaciones posteriores al anuncio
Perspectiva a largo plazo
Si se implementa, reconfigurará la lógica subyacente de asignación de criptoactivos en empresas y en la elaboración de índices
Inicia consultas más amplias y desarrolla nuevas reglas para todos los “activos no operativos”, integrándolos en un área de mayor profundidad
Reacción e impacto del mercado
Tras el anuncio de la decisión de MSCI, el mercado reaccionó de inmediato y de forma positiva. La acción de Strategy (MSTR), que fue el foco principal, subió un 6.6% en operaciones posteriores al cierre. Este aumento no solo refleja la eliminación temporal del riesgo de exclusión, sino que también compensa parcialmente la reciente caída en su precio debido a la disminución de confianza en su estrategia agresiva con Bitcoin. La decisión elimina directamente la “espada de Damocles” que pendía sobre estas empresas: la salida masiva de fondos pasivos. Según analistas, solo Strategy podría enfrentar una salida de fondos relacionada con MSCI de aproximadamente 2.8 mil millones de dólares.
Si otros proveedores de índices siguen el ejemplo, la salida total podría alcanzar entre 8.000 y 9.000 millones de dólares. Esta suspensión temporal reduce el riesgo y proporciona un colchón de liquidez clave para las acciones relacionadas.
Desde una perspectiva más amplia del mercado de criptomonedas, el precio de Bitcoin mostró resistencia antes y después del anuncio. Según datos de Gate, tras la publicación, BTC cotizaba cerca de los 91,000 dólares.
Juego estratégico a largo plazo
La “suspensión” de MSCI no es el fin de la historia, sino que marca una entrada en aguas profundas en la negociación entre finanzas tradicionales y activos digitales. Un aspecto clave, pero fácilmente pasado por alto en el anuncio, es que MSCI planea iniciar una “consulta más amplia” para revisar cómo tratar a todas las “empresas no operativas” en los índices. Esta definición no solo incluye a las empresas con activos digitales, sino también a aquellas que posean grandes cantidades de otros activos no operativos (como recursos naturales, bienes raíces, etc.). Esto indica que MSCI busca establecer un estándar universal y sistemático, no solo para los activos digitales.
Para la industria de activos digitales, este evento revela una contradicción central: en la economía digital, los modelos de negocio están evolucionando rápidamente. ¿Poseer activos digitales en el balance es una estrategia financiera avanzada o una categoría de “fondos de inversión” que no corresponde a operaciones principales? La exploración de MSCI en este sentido busca definir un marco para cómo las infraestructuras financieras globales clasificarán y definirán este fenómeno emergente.
Tendencias de integración
Independientemente de cómo se definan las reglas, una tendencia irreversible es que los activos digitales se están integrando cada vez más en los balances y estrategias financieras de las empresas principales. Strategy actualmente posee más de 673,000 Bitcoin, con un valor superior a 60 mil millones de dólares. Esta ola de adopción empresarial, liderada por empresas cotizadas, se ha convertido en una fuerza institucional indispensable para Bitcoin y otros activos criptográficos principales.
Desde la perspectiva de canales de inversión, este evento podría acelerar la transformación estructural en la entrada de fondos institucionales. En el último año, los ETF de Bitcoin en mercado spot regulados han surgido rápidamente, ofreciendo a las instituciones una exposición más pura y conveniente a Bitcoin.
La incertidumbre sobre la inclusión en índices MSCI puede impulsar a algunos fondos que buscan exposición a Bitcoin de manera estable y transparente a migrar de productos más volátiles como las “acciones de bonos de Bitcoin” a ETFs regulados, consolidando aún más la posición de Bitcoin en la adopción institucional.
No se trata solo de si una empresa permanece en un índice, sino de cómo el sistema financiero global reconoce, evalúa y finalmente adopta la categoría de activos digitales representada por Bitcoin y otros. La subida del precio de Strategy tras el anuncio y la estabilidad de Bitcoin por encima de 91,000 dólares reflejan esta dinámica. Los operadores del mercado tienen reacciones diversas: algunos celebran la reducción del riesgo a corto plazo, otros mantienen dudas sobre reglas más estrictas en el futuro. La influencia de los activos digitales en los índices globales de investibilidad aún está en discusión, y la posición futura de estas empresas en los índices sigue siendo incierta.
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MSCI aplaza la exclusión de las empresas con mayor participación en Bitcoin: el juego de la integración entre finanzas tradicionales y activos criptográficos
El 6 de enero de 2026 por la noche, el gigante de la elaboración de índices MSCI (Morningstar) publicó un anuncio en el que decidió que en la evaluación de febrero de 2026, no se llevará a cabo la propuesta de excluir a las empresas de tesorería de activos digitales (DATs) de su índice global de mercados investibles (GIMI).
Esto significa que las empresas representadas por MicroStrategy (que ha cambiado su nombre a Strategy), que estaban en la lista de vigilancia por poseer una gran cantidad de Bitcoin y otros activos digitales, mantienen temporalmente su lugar en los índices financieros principales. Esta decisión evita una posible retirada masiva de fondos pasivos que podría alcanzar entre 9.000 y 15.000 millones de dólares, brindando un respiro al mercado.
Contexto de la decisión
La decisión de MSCI no es un evento aislado, sino el resultado de un proceso de consulta lleno de negociaciones. La raíz de esta disputa se remonta a octubre de 2025, cuando MSCI presentó una propuesta preliminar que sacudió el mercado. La propuesta principal era excluir de su índice global de mercados investibles a las empresas que poseyeran más del 50% de sus activos en activos digitales. La lógica de la propuesta era que MSCI consideraba que estas empresas se asemejaban más a fondos de inversión que a empresas operativas tradicionales, lo cual entraba en conflicto con el objetivo del índice de reflejar “el rendimiento de empresas operativas investibles”.
La ventana de consulta permaneció abierta hasta finales de 2025, generando intensos debates y reacciones en la industria. Empresas como Strategy, mediante cartas abiertas, defendieron su posición, señalando las múltiples paradojas en la implementación de la propuesta y cuestionando posibles doble estándar.
Suspensión y restricciones
Frente a la fuerte retroalimentación del mercado y a la complejidad de la situación, MSCI finalmente tomó la decisión de “suspender temporalmente” la ejecución de la propuesta en enero de 2026. Esta decisión puede interpretarse como una cautelosa concesión en el proceso de integración de los activos digitales emergentes en el sistema financiero tradicional. Sin embargo, la “luz verde” de MSCI no es incondicional. Al anunciar la suspensión, MSCI también implementó una serie de medidas restrictivas para asegurar que la influencia de estas empresas en el índice no se expanda de manera descontrolada durante este período.
Lo más importante es que MSCI “congelará” la “migración por segmentos de tamaño” de todas estas empresas. Esto significa que, aunque el valor de mercado de una empresa aumente por el alza del precio de Bitcoin y alcance los criterios de grandes capitalizaciones, solo podrá permanecer en su segmento de índice original.
Además, MSCI dejó claro que no aceptará nuevas empresas de este tipo en el índice por el momento. Esto indica que MSCI está buscando tiempo para desarrollar un conjunto de reglas más científicas y amplias que cubran todas las “empresas de tipo inversión”.
Para ilustrar estos cambios, la siguiente tabla resume los puntos clave desde la propuesta hasta la suspensión final:
Reacción e impacto del mercado
Tras el anuncio de la decisión de MSCI, el mercado reaccionó de inmediato y de forma positiva. La acción de Strategy (MSTR), que fue el foco principal, subió un 6.6% en operaciones posteriores al cierre. Este aumento no solo refleja la eliminación temporal del riesgo de exclusión, sino que también compensa parcialmente la reciente caída en su precio debido a la disminución de confianza en su estrategia agresiva con Bitcoin. La decisión elimina directamente la “espada de Damocles” que pendía sobre estas empresas: la salida masiva de fondos pasivos. Según analistas, solo Strategy podría enfrentar una salida de fondos relacionada con MSCI de aproximadamente 2.8 mil millones de dólares.
Si otros proveedores de índices siguen el ejemplo, la salida total podría alcanzar entre 8.000 y 9.000 millones de dólares. Esta suspensión temporal reduce el riesgo y proporciona un colchón de liquidez clave para las acciones relacionadas.
Desde una perspectiva más amplia del mercado de criptomonedas, el precio de Bitcoin mostró resistencia antes y después del anuncio. Según datos de Gate, tras la publicación, BTC cotizaba cerca de los 91,000 dólares.
Juego estratégico a largo plazo
La “suspensión” de MSCI no es el fin de la historia, sino que marca una entrada en aguas profundas en la negociación entre finanzas tradicionales y activos digitales. Un aspecto clave, pero fácilmente pasado por alto en el anuncio, es que MSCI planea iniciar una “consulta más amplia” para revisar cómo tratar a todas las “empresas no operativas” en los índices. Esta definición no solo incluye a las empresas con activos digitales, sino también a aquellas que posean grandes cantidades de otros activos no operativos (como recursos naturales, bienes raíces, etc.). Esto indica que MSCI busca establecer un estándar universal y sistemático, no solo para los activos digitales.
Para la industria de activos digitales, este evento revela una contradicción central: en la economía digital, los modelos de negocio están evolucionando rápidamente. ¿Poseer activos digitales en el balance es una estrategia financiera avanzada o una categoría de “fondos de inversión” que no corresponde a operaciones principales? La exploración de MSCI en este sentido busca definir un marco para cómo las infraestructuras financieras globales clasificarán y definirán este fenómeno emergente.
Tendencias de integración
Independientemente de cómo se definan las reglas, una tendencia irreversible es que los activos digitales se están integrando cada vez más en los balances y estrategias financieras de las empresas principales. Strategy actualmente posee más de 673,000 Bitcoin, con un valor superior a 60 mil millones de dólares. Esta ola de adopción empresarial, liderada por empresas cotizadas, se ha convertido en una fuerza institucional indispensable para Bitcoin y otros activos criptográficos principales.
Desde la perspectiva de canales de inversión, este evento podría acelerar la transformación estructural en la entrada de fondos institucionales. En el último año, los ETF de Bitcoin en mercado spot regulados han surgido rápidamente, ofreciendo a las instituciones una exposición más pura y conveniente a Bitcoin.
La incertidumbre sobre la inclusión en índices MSCI puede impulsar a algunos fondos que buscan exposición a Bitcoin de manera estable y transparente a migrar de productos más volátiles como las “acciones de bonos de Bitcoin” a ETFs regulados, consolidando aún más la posición de Bitcoin en la adopción institucional.
No se trata solo de si una empresa permanece en un índice, sino de cómo el sistema financiero global reconoce, evalúa y finalmente adopta la categoría de activos digitales representada por Bitcoin y otros. La subida del precio de Strategy tras el anuncio y la estabilidad de Bitcoin por encima de 91,000 dólares reflejan esta dinámica. Los operadores del mercado tienen reacciones diversas: algunos celebran la reducción del riesgo a corto plazo, otros mantienen dudas sobre reglas más estrictas en el futuro. La influencia de los activos digitales en los índices globales de investibilidad aún está en discusión, y la posición futura de estas empresas en los índices sigue siendo incierta.