Revisión de impuestos sobre ingresos en el extranjero: riesgos fiscales y cumplimiento desde 2017

En los últimos meses, una noticia sobre la recaudación retroactiva de impuestos por ingresos en el extranjero ha generado un amplio debate en el mundo financiero. Según informes, el alcance de la fiscalización por impuestos atrasados sobre ingresos de residentes en China provenientes del extranjero se ha ampliado significativamente, extendiéndose desde aproximadamente 3 años hacia atrás hasta 2017 o incluso antes. Esto significa que ahora los beneficios de inversiones en el extranjero no declarados hace años, los salarios en el extranjero, los ingresos de cuentas offshore, entre otros, pueden ser objeto de revisión por parte de las autoridades fiscales. Para los contribuyentes que poseen activos en el extranjero o fuentes de ingreso diversas, esto representa una señal fiscal de gran gravedad.

La Administración Tributaria Estatal emitió posteriormente una respuesta oficial, aclarando que continuará fortaleciendo la promoción y orientación sobre la declaración de impuestos por ingresos en el extranjero, con énfasis en recordar a los contribuyentes que realicen autoevaluaciones y declaraciones de los ingresos en el extranjero correspondientes a 2022 a 2024. Aunque esta declaración suena como una “advertencia suave”, en el fondo refleja la firme determinación de las autoridades fiscales ante la oleada de inversiones en el extranjero.

Últimas noticias tensas: ¿Por qué la recaudación retroactiva de impuestos sobre ingresos en el extranjero se intensificó repentinamente en 2026?

Esta ola de recaudación no es infundada. Desde 2018, China se incorporó formalmente al sistema internacional de intercambio de información CRS (Estándar Común de Reporte), lo que significa que las autoridades fiscales nacionales comenzaron a recibir información sobre cuentas financieras sujetas a impuestos en más de 100 países y regiones del mundo. Cada cuenta bancaria, de valores o producto de seguros con nombre de residente chino en el extranjero ahora está en la mira del fisco chino, incluyendo saldo, movimientos y detalles de transacciones.

Este cambio en la simetría de información rompió por completo el escenario anterior de “asimetría informativa”. Antes, las autoridades fiscales sabían muy poco sobre los activos y ingresos en el extranjero de los individuos. Ahora, gracias a los datos intercambiados mediante CRS, los análisis de big data en el sistema de “金税四期” y la integración de información interdepartamental, las autoridades fiscales ya poseen la capacidad de localizar con precisión y filtrar en masa los ingresos en el extranjero. Por eso, se puede decir que la razón por la cual en 2017 ya se podía hacer retroactividad es que, en 2018, cuando China realizó por primera vez el intercambio de datos CRS, se intercambiaron datos del año 2017.

Muchos contribuyentes ya han comenzado a recibir mensajes de texto y llamadas de las autoridades fiscales solicitando autoevaluaciones y declaraciones complementarias sobre ingresos en el extranjero. Esto ya no es una operación exclusiva para “alta neta”, sino un censo integral que cubre todos los niveles de ingreso y tipos de ingresos en el extranjero. Desde pequeños inversionistas en acciones en EE. UU., hasta altos ejecutivos que mantienen activos en fideicomisos offshore, o freelancers que reciben remuneraciones del exterior, todos estos grupos están en la mira.

Tres señales de cambio clave: ¿Cómo detecta la autoridad fiscal tus ingresos en el extranjero?

Analizando una serie de acciones recientes de la fiscalización, se puede ver que la supervisión sobre los ingresos en el extranjero ha cambiado notablemente, principalmente en estos tres aspectos:

Capacidad de obtención de información significativamente mejorada. Gracias al marco CRS, las autoridades fiscales reciben cada año datos de cuentas en Reino Unido, Suiza, Singapur, así como en paraísos fiscales tradicionales como las Islas Caimán, BVI, Bermudas, etc. Estos datos incluyen saldo, rentabilidad, detalles de transacciones. Sumado a la aplicación avanzada del sistema “金税四期”, las autoridades pueden integrar datos de flujo de fondos a través de diferentes departamentos y años, usando modelos de big data para identificar riesgos fiscales con precisión. En otras palabras, ocultar ingresos en el extranjero ya no es “nadie sabe”, sino “tarde o temprano será descubierto”.

El modo de fiscalización cambia hacia una revisión activa. De depender pasivamente de que el contribuyente declare, a adoptar una lógica activa de “alertas de riesgo → supervisión y corrección → citaciones y advertencias → investigación y sanciones → exposición pública”. La lógica de la fiscalización ha cambiado por completo. Recibir mensajes o llamadas de la autoridad fiscal no es más que la fase inicial de este proceso. Si no se corrige a tiempo en esta etapa, la presión de revisión se intensificará progresivamente.

El alcance de la supervisión se amplía desde “grupos de alto riesgo específicos” a “toda la sociedad en todos los niveles de ingreso”. Sin importar el tamaño de la inversión en el extranjero, si existen ingresos no declarados, pueden ser revisados. Este enfoque “sin distinción” es posible gracias al poder del big data y los algoritmos: las autoridades ya no dependen solo de denuncias o muestreos, sino que localizan riesgos directamente mediante modelos de datos.

Pregunta clave: ¿Por qué las autoridades fiscales tienen autoridad para hacer recaudación retroactiva?

Para entender por qué ahora se puede hacer retroactividad, hay que analizarlo desde tres dimensiones: legal, informativa y tecnológica.

Desde el punto de vista legal, China aplica el principio de tributación global para residentes fiscales. Si eres considerado “residente fiscal en China” (tienes domicilio en China o resides en el país por más de 183 días en un año), debes declarar y pagar impuestos sobre todos tus ingresos en todo el mundo. Esto no es una política nueva, sino una norma ya establecida en la ley. La Ley del Impuesto sobre la Renta Personal y regulaciones relacionadas ya definen claramente que los “ingresos en el extranjero sujetos a impuestos” incluyen salarios, honorarios por servicios, derechos de autor, regalías, dividendos, enajenación de bienes, alquileres, entre otros.

El período de prescripción para la recaudación también está claramente definido. Según el artículo 52 de la Ley de Administración Tributaria, la autoridad puede cobrar impuestos atrasados dentro de 3 años, pudiendo extenderse a 5 en casos especiales. Pero en casos de evasión, fraude o resistencia a la inspección, no hay límite de tiempo. Es decir, incluso si un ingreso en el extranjero ya tiene más de 3 años, si la autoridad detecta que hubo intención de ocultarlo, puede seguir reclamando.

Desde la perspectiva informativa, la implementación de CRS rompió la “caja negra” de la información financiera transfronteriza. China completó la legislación interna sobre CRS en 2017 y en septiembre de 2018 inició el intercambio automático de información con países participantes. Cada intercambio acumula datos históricos, formando un archivo completo. Esto hace posible que la autoridad fiscal evalúe y trace ingresos en el extranjero de años anteriores.

Desde el aspecto tecnológico, la actualización del sistema “金税四期” y las plataformas de big data tributario dotan a la autoridad de capacidades analíticas sin precedentes. Mediante modelos algorítmicos, el sistema puede detectar automáticamente movimientos de fondos anómalos, cuentas offshore no declaradas, ingresos inconsistentes, y señalar con precisión a los contribuyentes y años específicos. Esta base tecnológica hace factible la recaudación retroactiva a gran escala y en masa.

Acciones inmediatas: ¿cómo remediar los ingresos en el extranjero?

Frente a esta situación, ¿cómo deben actuar los contribuyentes con ingresos en el extranjero? La estrategia clave es: conocer temprano, prepararse pronto y remediar rápidamente.

Paso 1: revisión y autoevaluación exhaustiva. Desde 2017, especialmente en 2022-2024, revisa todos tus activos financieros en el extranjero: cuentas bancarias, valores, fondos, seguros, fideicomisos, etc. Recopila todos los ingresos obtenidos en estos años: dividendos, intereses, honorarios, ganancias por enajenación, etc. Contrasta con tus declaraciones de impuestos anuales para detectar posibles omisiones o errores.

Paso 2: remediar y presentar declaraciones complementarias. Si detectas ingresos no declarados o subdeclarados, actúa con prontitud. La oportunidad es clave. Si aún no has recibido notificación de la autoridad, la corrección voluntaria reducirá costos — principalmente, pagar los impuestos adeudados y posibles intereses, evitando sanciones administrativas. Pero si ya recibiste advertencias o notificaciones, estás en la fase inicial del proceso de inspección, y la cooperación será decisiva. Cuanto más tardes, mayor será la acumulación de intereses y mayor el riesgo de que pase a etapas más severas, como citaciones o investigaciones.

Paso 3: buscar apoyo profesional. La problemática de impuestos en el extranjero involucra múltiples países, tratados internacionales y clasificación de ingresos. Es difícil para un particular manejarlo solo. Se recomienda consultar con expertos en fiscalidad internacional o abogados especializados, para evaluar riesgos, preparar correcciones y comunicarse eficazmente con la autoridad. Si ya estás en proceso de inspección, contar con asesoría profesional es aún más importante para entender requisitos, organizar datos y defender tus derechos.

Cronograma clave: etapas y enfoques

Si aún no has recibido notificación formal, en este momento lo mejor es hacer una autoevaluación y prepararte para posibles inspecciones futuras. La detección temprana minimiza costos y riesgos.

Si ya recibiste mensajes, llamadas o notificaciones, estás en la primera fase del “proceso de cinco pasos”. Es la mejor oportunidad para intervenir. Debes preparar los datos de ingresos en el extranjero correspondientes a los años señalados, explicar y justificar según corresponda, y mantener una comunicación activa con la autoridad. Cuanto antes coopere, mayores serán las posibilidades de obtener un trato favorable.

Conclusión: la nueva normalidad en la era de los ingresos en el extranjero

Desde el intercambio CRS hasta la identificación precisa mediante big data, desde la promoción pasiva hasta la fiscalización activa, la supervisión sobre los ingresos en el extranjero ha entrado en una nueva etapa. En este contexto, cualquier contribuyente con ingresos no declarados o subdeclarados debe tomar conciencia de la gravedad y actuar con rapidez.

No importa cuánto tiempo lleves con inversiones en el extranjero, ni el monto involucrado: si existen ingresos en el extranjero que debieron declararse y no lo hiciste, debes evaluarlo y corregirlo oportunamente. La finalidad no es evadir la fiscalización, sino tomar control de tus finanzas, evitando riesgos legales y económicos mayores. En una era donde la información fiscal es altamente transparente, cumplir con la ley se vuelve la opción más rentable.

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