El peor dolor que he sentido fue perder mi primera cuenta financiada.


Me dije a mí mismo que nunca quería volver a sentir eso.
Definitivamente lo sentí de nuevo después de eso, pero esa es otra historia.
Me cambió y necesita cambiarte a ti también.
Después de perder tantas cuentas, casi te vuelves indiferente a ese sentimiento.
Cuando necesitas hacer lo contrario.
Necesitas enfrentarte a ese sentimiento exacto y jurar no volver a sentirlo.
Incluso si lo haces, cada vez júralo a ti mismo.
Hasta que te encuentres con un muro de ladrillos que no puedas soportar volver a golpear, no cambiarás.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado