Noruega🇳🇴 cae por 1-2 ante Inglaterra🏴, se despide en los cuartos de final. Tras el partido, Haaland no esquivó las cámaras: no echó la culpa al destino ni a nadie; solo dijo una frase: “Hoy no se nos dio la prueba, y lo que hice no fue suficiente”.



En este partido, Noruega🇳🇴 salió con un ímpetu arrollador y abrió el marcador primero, llegando a poner a Inglaterra en serios apuros. Pero esa ventaja no se sostuvo: los “Tres Leones” aprovecharon las oportunidades de transición y empataron. En la fase de tanteo, la diferencia está en decisiones por centímetros; y al final, la experiencia más madura de Inglaterra fue la que marcó el rumbo. Haaland estuvo encerrado por la labor conjunta de Rice y Stones: sus toques tocaron un nuevo mínimo en este torneo. Aun así, no quiso pasarle la culpa a la falta de apoyo: “En los grandes partidos es así: si te marcan y te vigilan de cerca, tienes que encontrar la manera de abrir una brecha por tu cuenta”.

Varias decisiones clave tras el pitido final desataron una discusión enorme, y los aficionados noruegos no podían resignarse. En esa acción dentro del área, cuando Haaland cayó, él lo vio con calma: “Ese tipo de choque, si me toca a mí, no lo pitaría penal. No saquen esto como razón de la derrota”. En lugar de eso, mencionó otra escena: en la contra, hubo ocasiones en las que se debía jugar con superioridad y no se concretó; el balón se cortó en ese momento y al final no se formó un tiro. Ese tipo de detalles, normalmente no se notan; pero en los playoffs se convierten en el punto de quiebre.

Cuando la condición física empezó a agotarse, los jugadores frescos que Inglaterra puso desde el banquillo demostraron que podían correr y arrebatar balones en cada jugada. En Noruega, la profundidad del banquillo sí fue realmente más limitada. No es algo que se pueda arreglar en uno o dos días, pero la diferencia estaba ahí, claramente.

Mirándolo en retrospectiva, esta travesía por el Mundial ya fue suficiente para encender la sangre. Noqueo a Brasil, clasificación con autoridad, y dos estrellas en ataque que se turnaban para romper el marcador: Haaland, a nivel personal, pulverizó con muchos goles y encabezó la tabla de goleadores. Solo que, del “sorpresón” a un equipo con verdadero ADN para disputar el título, todavía queda un trecho por recorrer.

Esta vez se quedó en la puerta de los cuartos; la próxima, ojalá sea entrar y marcar.
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