El 5 de marzo, el precio de Dogecoin (DOGE) se acerca a confirmar una ruptura alcista desde una figura de triángulo simétrico, lo que ha generado atención en el mercado. En la apertura asiática del jueves, DOGE subió un 17% en un momento, alcanzando un máximo semanal de 0,103 dólares, para cerrar en 0,096 dólares. Las recientes negociaciones secretas entre Irán y Estados Unidos han aliviado las tensiones geopolíticas, proporcionando soporte a los activos de riesgo.
Los datos del mercado de derivados muestran que las apuestas alcistas de los inversores en Dogecoin continúan en aumento. Según CoinGlass, la tasa de financiación ponderada de DOGE se ha vuelto positiva, lo que indica que los traders largos están pagando a los cortos para mantener sus posiciones, reflejando una expectativa de que el precio seguirá subiendo. Esta dinámica suele estimular el ánimo de los inversores minoristas y promover una mayor subida del precio.
Desde el punto de vista técnico, el gráfico diario de DOGE muestra que su precio se acerca a la parte superior del triángulo simétrico, y una ruptura por encima podría dar inicio a una nueva tendencia alcista, con la posibilidad de volver a los niveles cercanos a los 0,117 dólares, máximos de febrero. Indicadores de momentum como MACD y RSI muestran señales de subida, lo que respalda la probabilidad de un movimiento alcista sostenido. Sin embargo, el nivel clave de soporte se sitúa en 0,080 dólares; si se rompe, invalidará la figura de recuperación.
Aunque el análisis técnico indica un sesgo alcista, el principal desafío para DOGE es la débil participación en los ETF de fondos cotizados en bolsa de activos físicos. Desde noviembre del año pasado, solo tres ETF de DOGE han registrado un flujo neto total de 7,45 millones de dólares, con solo 779,000 dólares en el mes previo a marzo, lo que muestra que los inversores institucionales siguen siendo cautelosos respecto a las perspectivas a largo plazo de DOGE.
En conjunto, el entusiasmo de los minoristas contrasta con la baja participación institucional, lo que hace que el futuro de Dogecoin sea incierto. Los inversores deben seguir de cerca la confirmación de la ruptura y los cambios en los niveles clave de soporte, además de estar atentos a cómo los factores macroeconómicos afectan el sentimiento de riesgo en el mercado.