Desde los inicios de la industria de los activos digitales, el número de usuarios a nivel global y el volumen de tenencias no ha dejado de crecer. Sin embargo, persiste un desafío sin resolver: aunque los usuarios suelen disponer de abundantes activos digitales en sus carteras, resulta complicado gastar estos fondos directamente en compras cotidianas. Ya sea para hacer la compra en el supermercado, suscribirse a servicios online, realizar pagos transfronterizos o pagar en comercios físicos, el acceso de los activos digitales a la economía real siempre ha estado limitado.
Esta situación está empezando a cambiar. En 2025, el volumen anual de transacciones con stablecoins alcanzó aproximadamente 33 billones de dólares, superando los 25,5 billones procesados conjuntamente por Visa y Mastercard. Para abril de 2026, el suministro total de stablecoins superó los 321 000 millones de dólares. El gasto mensual con tarjetas de pago cripto se situó entre 500 y 600 millones de dólares a comienzos de 2026, con una tasa anualizada superior a 5 000 millones. Las stablecoins están evolucionando: de ser únicamente medios de transacción on-chain, están pasando a convertirse en herramientas de pago en el mundo real.
En esta transformación, PayFi está emergiendo como el motor central que conecta los activos on-chain con el gasto en la economía real. Gate Card, la tarjeta Visa de activos digitales de Gate, está abordando una cuestión clave: ¿pueden los criptoactivos convertirse realmente en una herramienta práctica para los pagos cotidianos?
La era PayFi: integración profunda de pagos y finanzas
La lógica central de PayFi (Payment Finance) no consiste solo en habilitar pagos con criptomonedas. Su objetivo es aprovechar el "valor temporal del dinero" para reconstruir la relación entre pagos, liquidación y servicios financieros. Entre 2025 y 2026, PayFi está evolucionando de ser una herramienta de pago cripto a convertirse en un motor de pagos y finanzas de nueva generación. Las stablecoins se utilizan ahora a gran escala para pagos de alta frecuencia y transfronterizos, ofreciendo una eficiencia de liquidación y una estructura de costes muy superiores a los sistemas tradicionales.
Las stablecoins, los RWAs y la IA están conformando conjuntamente la base de PayFi. Las stablecoins se están convirtiendo en una capa universal de liquidación entre cadenas y sistemas. Los RWAs (Real World Assets, o activos del mundo real) traen activos de la economía tradicional al entorno on-chain, permitiendo liquidación y liquidez 24/7. La IA impulsa los sistemas de pago hacia el control dinámico del riesgo y la toma de decisiones automatizada.
Los casos de uso de stablecoins se han expandido rápidamente: de ser herramientas internas de liquidación en exchanges, han pasado a ser medios de pago aceptados globalmente. El volumen de transacciones on-chain de USDT y USDC sigue aumentando, y cada vez más comercios empiezan a aceptar pagos con stablecoins, ya sea de forma directa o indirecta. A mayo de 2026, la capitalización global de mercado de las stablecoins alcanzó los 321,6 mil millones de dólares, lo que supone un incremento de aproximadamente el 12% desde principios de año. El suministro de USDT subió hasta los 189 000 millones, capturando más del 58% de la cuota de mercado. Las stablecoins se están consolidando como herramientas de pago global de alta frecuencia, con una utilidad en pagos cada vez mayor.
Actualmente, los pagos transfronterizos son la aplicación más madura de PayFi. Los ciclos de liquidación se han reducido de varios días a apenas minutos, y los costes totales han caído un orden de magnitud respecto a los sistemas tradicionales. Al mismo tiempo, los pagos con criptomonedas están dejando de ser un nicho para convertirse en infraestructura de consumo generalista.
La brecha del gasto con stablecoins: fácil de conservar, difícil de usar
Sin embargo, persiste una contradicción estructural: mientras la gestión de criptoactivos no deja de crecer, los canales para el gasto cotidiano a gran escala siguen poco desarrollados.
Si un usuario quiere pagar con USDT, generalmente se enfrenta a un proceso complejo: transferir USDT desde su cartera a una cuenta de trading, venderlo por dinero fiat, retirarlo a una cuenta bancaria y, finalmente, gastar con una tarjeta bancaria tradicional. Esta cadena de pasos puede llevar horas o incluso días, acumulando varias comisiones en el proceso. Aunque la gestión de criptoactivos se expande, la proporción de activos realmente empleados en el gasto diario sigue siendo muy baja.
La volatilidad de precios complica aún más el gasto. Según datos de mercado de Gate, a 8 de julio de 2026, Bitcoin (BTC) cotizaba a 63 648,1 dólares, con una caída del 10,73% en los últimos 30 días y del 33,74% en el último año. Ethereum (ETH) se situaba en 1 780,32 dólares, con una bajada del 20,92% en 30 días y del 31,14% en el año. Los usuarios temen que los activos gastados hoy puedan revalorizarse significativamente en el futuro, lo que reduce su disposición a gastar.
Las stablecoins, en cambio, ofrecen un escenario distinto. El precio de USDT se mantiene estable, lo que lo convierte en un medio de pago naturalmente adecuado para el gasto cotidiano. Sin embargo, falta infraestructura para el gasto directo. Esta carencia ha generado una demanda clara de tarjetas de pago cripto.
Visa está desplegando más de 130 proyectos de integración "stablecoin + tarjeta bancaria" en más de 50 países. Para abril de 2026, su negocio de liquidación con stablecoins había alcanzado un volumen anualizado de transacciones de 7 000 millones de dólares. Los datos del sector reflejan claramente la magnitud real de esta demanda: los pagos cripto están pasando de casos de uso de nicho a formar parte de la infraestructura de consumo generalista.
Gate Card: una herramienta de pago que conecta activos on-chain con el gasto global
Gate Card es una tarjeta de pago de activos digitales lanzada por Gate, vinculada directamente a una cuenta de pago Gate Pay. Los usuarios no necesitan convertir previamente USDT u otros activos digitales a fiat; el sistema realiza la conversión y liquidación necesarias en el momento de la transacción. Esto significa que los activos on-chain del usuario permanecen en su forma original y solo se accede a ellos al realizar una compra.
Gate Card vincula directamente el saldo de activos digitales del usuario con los límites de gasto aceptados por la red Visa, permitiendo gastar activos on-chain en el mundo real sin intermediarios. Antes, una compra típica requería varios pasos: transferir desde la cartera a un exchange, vender por fiat, retirar a una cuenta bancaria y luego pagar con una tarjeta tradicional. Gate Card comprime todo este proceso en un solo paso: basta con pasar la tarjeta o vincular una cartera digital para pagar.
El límite de gasto de la tarjeta se basa en el saldo disponible de activos en la cuenta Gate Pay del usuario. Se puede aumentar el saldo disponible comprando activos digitales mediante la función de compra de cripto de Gate o transfiriendo activos desde otras carteras a la cuenta Gate.
Actualmente, Gate Card permite el pago directo con cuatro activos digitales: USDT, BTC, ETH y GT. Si el usuario dispone de cualquiera de estos activos en su cuenta Gate Pay, puede elegir cualquiera de ellos como fuente de fondos al realizar una compra. USDT, como stablecoin, es ideal para el gasto cotidiano. Bitcoin y Ethereum, las dos criptomonedas con mayor capitalización del mercado, pueden mantenerse a largo plazo, pero también gastarse directamente cuando se necesite. GT, el token nativo del ecosistema Gate, ofrece aún más opciones de pago a los usuarios.
Dos tipos de tarjeta y una estructura de comisiones transparente
Gate Card ofrece opciones tanto de tarjeta virtual como física, permitiendo a los usuarios elegir la modalidad que mejor se adapte a sus necesidades.
La tarjeta virtual es la opción preferida para la mayoría. Tras completar la verificación de identidad de nivel 2, normalmente se puede activar una tarjeta virtual en 3 a 5 minutos. Las tarjetas virtuales son ideales para compras online y pueden vincularse a Apple Pay y Google Pay para pagos en tiendas físicas. Las tarjetas físicas cubren un rango más amplio de escenarios, incluyendo pagos con chip, pagos contactless y retiradas en cajeros automáticos. Cada usuario puede solicitar una tarjeta virtual y una física.
En cuanto a comisiones, tanto las tarjetas virtuales como físicas de Gate Card no tienen comisión de emisión, ni mensual ni por inactividad. La comisión de conversión de cripto a fiat es del 0,90% para transacciones de 2 dólares o más, y de 0,05 dólares para transacciones inferiores a 2 dólares. Para transacciones en divisas distintas al dólar, la comisión de cambio es del 1%. En conjunto, la estructura de costes es transparente y predecible. Los límites de gasto se ajustan dinámicamente según el nivel de la tarjeta, proporcionando configuraciones flexibles para diferentes escenarios de uso.
Cashback en puntos: convertir el gasto en acumulación de activos
El 2 de julio de 2026, Gate lanzó oficialmente su sistema de puntos Gate Card. Este sistema gira en torno a tres funciones principales: cashback por gasto, canje de puntos y progresión de nivel. Los usuarios pueden acumular puntos de forma continua a través del gasto, canjearlos por activos digitales y desbloquear beneficios superiores a medida que aumentan sus compras.
El sistema de cashback de Gate Card cuenta con seis niveles, de T0 a T5, con tasas de devolución que van del 1% hasta el 8%. Cada nivel tiene diferentes multiplicadores de puntos, límites mensuales de puntos y topes mensuales de cashback. Los parámetros específicos de cada nivel son los siguientes:
- T0: Para usuarios VIP 0 a VIP 4, sin gasto mínimo mensual, 1% de cashback, tope mensual de 500 puntos, tope mensual de cashback de 5 dólares.
- T1: Para usuarios VIP 5 a VIP 7, umbral de gasto mensual de 500 dólares, 1% de cashback, tope mensual de 5 000 puntos, tope mensual de cashback de 50 dólares.
- T2: Para usuarios VIP 8, umbral de gasto mensual de 3 000 dólares, 2% de cashback, tope mensual de 10 000 puntos, tope mensual de cashback de 100 dólares.
- T3: Para usuarios VIP 9, umbral de gasto mensual de 6 000 dólares, 3% de cashback, tope mensual de 15 000 puntos, tope mensual de cashback de 150 dólares.
- T4: Para usuarios VIP 10 a VIP 12, umbral de gasto mensual de 10 000 dólares, 5% de cashback, tope mensual de 25 000 puntos, tope mensual de cashback de 250 dólares.
- T5: Para usuarios VIP 13 a VIP 14, umbral de gasto mensual de 15 000 dólares, 8% de cashback, tope mensual de 40 000 puntos, tope mensual de cashback de 400 dólares y tope de cashback por transacción de 150 dólares.
El multiplicador de puntos determina cuántos puntos se obtienen por cada dólar gastado: un multiplicador de 1x significa 1 punto por cada dólar. Por ejemplo, en T5, cada dólar gastado genera 8 puntos. Con una tasa de canje de 100 puntos por 1 USDT, esto equivale a una devolución del 8%.
El mecanismo de canje de puntos de Gate Card destaca por dos características principales: una tasa de cambio fija y validez perpetua. Los puntos pueden canjearse a una tasa fija de 100 puntos por 1 USDT, con un umbral mínimo de canje de 50 puntos. Los usuarios pueden canjear puntos por USDT o GT. Los puntos no caducan nunca, lo que constituye una ventaja clave del sistema, ya que permite acumular puntos indefinidamente sin preocuparse por la expiración. Los activos digitales canjeados se abonan en la cuenta designada del usuario, como la cuenta de pagos o la cuenta spot.
El valor principal de este mecanismo es que convierte el gasto en acumulación de activos on-chain. El gasto deja de ser una salida unidireccional: crea un ciclo cerrado de "gastar—recibir cashback—reinvertir".
El cambio que impulsa Gate Card
Desde una perspectiva sectorial, Gate Card es mucho más que una nueva función de pago. Está contribuyendo a que los activos digitales se integren en el ecosistema de consumo real. Antes, los criptoactivos estaban en gran medida confinados a plataformas de trading y carteras. Ahora, las tarjetas de pago cripto permiten que los activos digitales accedan a las redes de pago convencionales.
Gate Card, gracias a la red Visa, es aceptada por más de 150 millones de comercios en más de 200 países y regiones. El producto permite compras online y en tiendas físicas, retiradas en cajeros automáticos y puede vincularse a Apple Pay y Google Pay. Esto significa que los usuarios pueden gastar activos digitales en la inmensa mayoría de situaciones cotidianas a nivel mundial.
El diseño central de Gate Card consiste en integrar las cuentas de activos digitales con los sistemas de pago existentes. Esta integración implica que los activos digitales evolucionan de ser "activos de trading" a "activos de gasto". A medida que mejora la infraestructura de pagos, los límites de uso de los activos digitales en el mundo real siguen expandiéndose.
El volumen mensual de transacciones con tarjetas de pago cripto creció de unos 100 millones de dólares en enero de 2023 a más de 1 500 millones a finales de 2025. Los pagos con tarjetas cripto están creciendo a una tasa anualizada del 106%. Los pagos cripto están pasando de la periferia al centro de la infraestructura de consumo. Como producto clave en esta tendencia, Gate Card está proporcionando un punto de acceso fundamental para los pagos con stablecoins.
Conclusión
Los pagos con stablecoins están transformando la estructura del gasto de los consumidores. Desde los 33 billones de dólares en volumen anual de transacciones hasta un suministro total de 321 000 millones, pasando por los 500–600 millones de dólares en gasto mensual con tarjeta y una trayectoria anualizada de crecimiento superior a 5 000 millones, los datos son claros: las stablecoins ya no son solo herramientas de liquidación on-chain. Se están convirtiendo en medios de pago en el mundo real.
Gate Card desempeña un papel de conexión en este proceso. Vincula los activos on-chain directamente con la red global de comercios Visa, eliminando los intermediarios que antes separaban los activos digitales del gasto real. El sistema de cashback en seis niveles convierte el gasto en acumulación de activos, haciendo que cada compra sea el punto de partida para que el valor retorne.
Desde la activación instantánea de la tarjeta virtual hasta la cobertura global con la tarjeta física, desde un 1% de cashback base hasta un máximo del 8%, Gate Card proporciona a los titulares de activos digitales una vía completa desde la tenencia hasta el gasto. Cuando los pagos con stablecoins dejan de requerir conocimientos cripto especializados o de estar confinados a ecosistemas on-chain, dejan de ser solo "activos" para convertirse en verdaderas herramientas de pago líquidas. Gate Card está acelerando esta transformación.




