BlockBeats informa que el 6 de marzo, el mercado de derivados fue el primero en enviar señales de liquidez. CME anunció una reducción en los márgenes de futuros de metales preciosos, bajando la plata del 18% al 14% y el oro del 9% al 7%, posiblemente reservando espacio para una mayor volatilidad del mercado y participación de fondos. Al mismo tiempo, el conflicto en Oriente Medio elevó los precios de la energía, lo que llevó al mercado a reevaluar los riesgos inflacionarios, y la narrativa de recortes de tasas se enfrió rápidamente.
La lógica de precios del mercado de tasas de interés comenzó a mostrar un cambio evidente. La subida del precio del petróleo reforzó las expectativas de inflación, los operadores comenzaron a reducir las apuestas de recortes de tasas para este año, y el mercado de swaps de tasas de interés actualmente solo está valorando aproximadamente 35 puntos básicos de flexibilización, en comparación con los casi 60 puntos básicos que se anticipaban anteriormente. Al mismo tiempo, el mercado de opciones incluso volvió a incluir una pequeña probabilidad de aumento de tasas, haciendo que la narrativa de “mantener tasas más altas por más tiempo” se convirtiera en la principal.
Este cambio en la valoración también provocó que los activos tradicionales de refugio se volvieran menos efectivos. El aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. presionó los precios a la baja, el fortalecimiento del dólar estadounidense lastró el rendimiento del oro, y el yen y el franco suizo también se debilitaron debido a su dependencia energética y a las expectativas de intervención política, formando a corto plazo un patrón de activos dominados por la liquidez en dólares. El foco de los fondos se concentró en los próximos datos de empleo no agrícola de EE. UU., con el mercado buscando evaluar si la situación del mercado laboral puede sostener la actual alta tasa de interés y la resiliencia económica.
Para el mercado de criptomonedas, la valoración de activos macroeconómicos sigue siendo la principal fuerza externa. La narrativa de fondos actualmente está cambiando de “operaciones de recorte de tasas” a “inflación y shocks energéticos”, y en el corto plazo será difícil salir del rango actual, elevando la volatilidad general de los activos de riesgo. La atención del mercado en el corto plazo se centra en si los datos de empleo y de inflación podrán volver a moldear las expectativas de tasas y en qué dirección se moverá la próxima fase de la liquidez global.