Gate News informa que, el 13 de marzo, el estratega de Bank of America, Michael Hartnett, afirmó que el aumento vertiginoso de los precios del petróleo y las preocupaciones en torno al crédito privado están haciendo que la tendencia del mercado se asemeje cada vez más a la etapa previa a la crisis financiera global. Señaló que, entre julio y agosto de 2007, los precios del petróleo subieron de 70 a 140 dólares por barril, al mismo tiempo que comenzaban a manifestarse las turbulencias en el mercado de las hipotecas subprime, afectando a instituciones como Northern Rock (banco británico) y Bear Stearns (banco de inversión estadounidense). La guerra en Irán, que estalló el 28 de febrero, ya ha impulsado un aumento en los precios del petróleo de más del 60% este año. Hartnett afirmó en su informe: “El rendimiento de los activos en 2026 se asemeja cada vez más a la tendencia de precios de mediados de 2007 a 2008.” Añadió que Wall Street “está negociando de manera inquietante una tendencia similar a la de 2007-2008”. Hartnett indicó que, actualmente, el consenso del mercado sigue considerando que el conflicto con Irán no durará mucho y que los problemas en el crédito privado no representan un riesgo sistémico. Esta percepción está impulsando a los inversores a mantener posiciones alcistas, ya que confían en que “los responsables de la política siempre intervendrán para salvar a Wall Street”. Hartnett opina que, si bien el aumento del precio del petróleo y el endurecimiento de las condiciones financieras representan un riesgo mayor para las acciones, este riesgo está relacionado principalmente con las ganancias corporativas y no con la inflación.