El Instituto Nacional de Investigación Económica y Social (NIESR, por sus siglas en inglés) estima que el Reino Unido puede estar en recesión técnica a finales de 2023, lo que pone de manifiesto la frágil salud de la economía británica antes de las elecciones generales. El PIB cayó un 0,1% en los últimos tres meses del año pasado, en comparación con la misma caída en el trimestre anterior, según el grupo de expertos. El grupo de expertos agregó que las perspectivas para 2024 deberían mejorar a medida que la inflación se desacelere y los salarios continúen aumentando, pero advirtió que quien gane las elecciones de este año heredará una economía que “carece de un crecimiento significativo”. La semana pasada, el Banco Central esperaba que la economía se estancara en el último trimestre del año pasado y proyectó que el PIB del Reino Unido crecería solo un 0,25% en 2024. El NIESR es optimista sobre el crecimiento económico en 2024 y espera que la economía crezca un 0,9% este año.