Según BlackRock, Neuberger Berman y AllianceBernstein, los principales gestores de activos globales han intervenido recientemente en los debates sobre la valoración de la IA, sosteniendo que, aunque existe un recalentamiento local, el mercado refleja una divergencia estructural más que una burbuja generalizada comparable a la era de las puntocom de 2000. BlackRock señaló que el ratio precio-beneficio (P/E) a 12 meses vista se sitúa en aproximadamente 21x, dentro de rangos razonables, y que las subidas de las acciones vienen acompañadas por revisiones al alza de las previsiones de beneficios empresariales.
AllianceBernstein detectó riesgos emergentes: observó que el aumento de los gastos de capital por parte de los proveedores de cloud está presionando los flujos de caja de algunas compañías, y que ciertas firmas han empezado a deshacerse de capacidad informática ociosa. Esto apunta a una posible moderación de las expectativas de beneficios del hardware y advierte de que el rendimiento superior del sector de la IA frente a otras industrias podría reducirse.