Una verdad que va en contra de la intuición, pero que es sumamente importante, es que las cosas realmente importantes en la vida no son difíciles. El universo en sí mismo es un “tesoro de Tathāgata”. Ya ha preparado todas las posibilidades, energías y sabiduría, y no le falta nada. Lo que realmente hace que todo sea difícil es nuestra propia mente: el miedo, las obsesiones, la avaricia, los sistemas de creencias confusos, que nos separan de nuestra plenitud original. Cuando estás dispuesto a soltar el control de la mente, y vuelves a un estado de vida tranquilo, claro y auténtico, descubrirás que ese tesoro siempre ha estado allí. El universo no te juzga, solo responde a ti. Responde a tus verdaderas creencias, a tus acciones genuinas, y a si realmente vives en la verdad, la bondad, la belleza, la compasión y el esfuerzo. Por lo tanto, si todo es fácil o difícil, no depende del exterior, sino de si estás dispuesto a vaciarte y permitir que la fuerza que ya posees fluya naturalmente.
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Una verdad que va en contra de la intuición, pero que es sumamente importante, es que las cosas realmente importantes en la vida no son difíciles. El universo en sí mismo es un “tesoro de Tathāgata”. Ya ha preparado todas las posibilidades, energías y sabiduría, y no le falta nada. Lo que realmente hace que todo sea difícil es nuestra propia mente: el miedo, las obsesiones, la avaricia, los sistemas de creencias confusos, que nos separan de nuestra plenitud original. Cuando estás dispuesto a soltar el control de la mente, y vuelves a un estado de vida tranquilo, claro y auténtico, descubrirás que ese tesoro siempre ha estado allí. El universo no te juzga, solo responde a ti. Responde a tus verdaderas creencias, a tus acciones genuinas, y a si realmente vives en la verdad, la bondad, la belleza, la compasión y el esfuerzo. Por lo tanto, si todo es fácil o difícil, no depende del exterior, sino de si estás dispuesto a vaciarte y permitir que la fuerza que ya posees fluya naturalmente.