Cuanto más profundo estás en la base, más fácil es caer en la trampa de la "falsa sofisticación". Con un salario mensual de unos pocos miles, te atreves a financiar una bolsa de más de diez mil; sin ahorros, te atreves a pedir un préstamo para lucir un BBA y llenar la escena. ¿Para qué? Para esa pequeña vanidad de la "presencia", para esa escasa "novedad" en una vida ordinaria. ¿Y el resultado? Después de una breve sensación de placer, vienen las deudas de tarjetas sin pagar, y la humildad de no atreverse a renunciar. Para decirlo claramente, ¿cómo se llama esto? Se llama que el burro, para tener más fuerza para trabajar, se pide un préstamo para comprarse un molinillo. El molinillo ahora es tuyo, pero no esperes renunciar a él en esta vida.
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Cuanto más profundo estás en la base, más fácil es caer en la trampa de la "falsa sofisticación". Con un salario mensual de unos pocos miles, te atreves a financiar una bolsa de más de diez mil; sin ahorros, te atreves a pedir un préstamo para lucir un BBA y llenar la escena. ¿Para qué? Para esa pequeña vanidad de la "presencia", para esa escasa "novedad" en una vida ordinaria. ¿Y el resultado? Después de una breve sensación de placer, vienen las deudas de tarjetas sin pagar, y la humildad de no atreverse a renunciar. Para decirlo claramente, ¿cómo se llama esto? Se llama que el burro, para tener más fuerza para trabajar, se pide un préstamo para comprarse un molinillo. El molinillo ahora es tuyo, pero no esperes renunciar a él en esta vida.