El orden de amarse a uno mismo no puede invertirse:
Nivel 1: Cuidar bien del cuerpo. Alimentación saludable, dormir lo suficiente, tener una rutina, cuidar el frío y el calor, no aguantar la orina, hacer ejercicio regularmente, realizar chequeos médicos periódicos. Nivel 2: Nutrir el mundo espiritual. Arreglarse y vestirse, crear un sentido de ceremonia, escuchar música, visitar exposiciones, sentir la belleza, ampliar conocimientos, cultivar intereses y pasatiempos. Nivel 3: Aceptarse a uno mismo. Aceptar el origen y la familia de origen, aceptar los propios genes y apariencia, aceptar las virtudes y defectos, aceptar la situación actual. Nivel 4: Observar las emociones. Permitir que las emociones existan, valorar su expresión, aceptar las explosiones emocionales, aprender a convivir con ellas, no resistirse ni juzgar, observar el flujo emocional, dejar que atraviesen el cuerpo. Nivel 5: Buscar la raíz de las emociones. Percibir las causas detrás de las emociones, saber de qué heridas primitivas provienen, enfrentarlas directamente. Nivel 6: Enamorarse de las emociones. Hacer las paces con cada emoción, enamorarse profundamente de cada una, cada célula de nuestro cuerpo tiene recuerdos y marcas, cada emoción es la expresión de esas marcas, enamorarse de esas emociones es enamorarse del propio ser interior. Nivel 7: Tener un amor universal. Desde amarse a uno mismo, dirigirse hacia el interior, cuando el corazón está lleno de amor, comienza a desbordar calidez para amar a todos los seres del mundo, poseer un verdadero gran amor.
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El orden de amarse a uno mismo no puede invertirse:
Nivel 1: Cuidar bien del cuerpo. Alimentación saludable, dormir lo suficiente, tener una rutina, cuidar el frío y el calor, no aguantar la orina, hacer ejercicio regularmente, realizar chequeos médicos periódicos.
Nivel 2: Nutrir el mundo espiritual. Arreglarse y vestirse, crear un sentido de ceremonia, escuchar música, visitar exposiciones, sentir la belleza, ampliar conocimientos, cultivar intereses y pasatiempos.
Nivel 3: Aceptarse a uno mismo. Aceptar el origen y la familia de origen, aceptar los propios genes y apariencia, aceptar las virtudes y defectos, aceptar la situación actual.
Nivel 4: Observar las emociones. Permitir que las emociones existan, valorar su expresión, aceptar las explosiones emocionales, aprender a convivir con ellas, no resistirse ni juzgar, observar el flujo emocional, dejar que atraviesen el cuerpo.
Nivel 5: Buscar la raíz de las emociones. Percibir las causas detrás de las emociones, saber de qué heridas primitivas provienen, enfrentarlas directamente.
Nivel 6: Enamorarse de las emociones. Hacer las paces con cada emoción, enamorarse profundamente de cada una, cada célula de nuestro cuerpo tiene recuerdos y marcas, cada emoción es la expresión de esas marcas, enamorarse de esas emociones es enamorarse del propio ser interior.
Nivel 7: Tener un amor universal. Desde amarse a uno mismo, dirigirse hacia el interior, cuando el corazón está lleno de amor, comienza a desbordar calidez para amar a todos los seres del mundo, poseer un verdadero gran amor.