Muchas personas siempre se quejan sin control, se quejan de que los niños no entienden, se quejan de que la familia no les ayuda, se quejan de la injusticia del destino, se quejan de que la vida no es como esperaban, de manera invisible, están desechando su buena suerte quejándose. Dejar de quejarse es el comienzo de la práctica espiritual, reflexionar es la base de la práctica espiritual, aprender a cambiar de pensamiento es el secreto de la práctica espiritual. No solo te enfoques en los errores de los demás hacia ti, cómo te tratan los demás es tu propia causa y efecto, lo que haces es tu p
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