Hemos matado los pasatiempos convirtiéndolos en “monetización”. Antes, la gente simplemente pintaba, tocaba la guitarra o horneaba pasteles porque disfrutaba hacerlo. Ahora, la primera pregunta que escuchas es: “¡Oh, genial! ¿Vendes esto? ¿Tienes un blog al respecto?” Ya no nos permitimos simplemente divertirnos. Si una actividad no genera dinero o likes, se considera una pérdida de tiempo. Eso es triste.
Ver originales